Chiapanecote

¡YA VOS MIGUE!

“El compromiso de informar es más fuerte que el miedo”: Isaín Mandujano

El periodista manifiesta su postura ante la situación del periodismo en México

El joven periodista chiapaneco Isaín Mandujano, corresponsal de la Revista Proceso en Chiapas, asegura que para ejercer el periodismo en tiempos críticos como los que actualmente se viven en México, se necesita afrontar riesgos, y un compromiso social por informar.

Con 17 años de experiencia, manifiesta que en el quehacer diario, quien tiene la responsabilidad de llevar la noticia está expuesto a amenazas constantes, hostigamientos, desdenes y desaires.

“No ha llegado el encarcelamiento afortunadamente, pero si vamos a ese tipo de riesgos, te cierran las puertas o te niegan información”, señala al cuestionarle sobre las dificultades que vive al desempeñarse como reportero.

Añade que para combatir esos obstáculos es importante saber lidiar con ellos, siendo más inteligentes y hábiles a la hora de elaborar cualquier tipo de pieza informativa.

Llevar la noticia en México

Ante la ola de violencia que viven los periodistas actualmente en el país, declara que es de mucha importancia no publicar información de que la que no se tengan pruebas, y en caso de tenerlas, ser solidario con los colegas.

Para Mandujano, el miedo siempre está presente, pero la responsabilidad con la noticia es algo que debe prevalecer: “finalmente el compromiso de informar es más fuerte que el miedo, yo creo que hay que conquistarlo, no vivir sometido a él”

En relación a la censura por la que pasa el periodismo, el corresponsal de Proceso menciona que hay temas como el narcotráfico en los que no pueden meterse tan de lleno y “tiene que guardar cierta prudencia”.

“Muchos colegas ya no firman sus textos en el norte del país, y están dedicándose a renunciar al periodismo porque es un riesgo muy fuerte”, agrega.

Con la finalidad de defender el derecho a la libertad de expresión, hace énfasis en que es necesariauna fuerte campaña y embestida de las organizaciones de derechos humanos y de periodistas a nivel nacional e internacional.

“Son viables las iniciativas que pretenden proteger a los medios y  periodistas, pero son limitantes aquellas que pretenden coartar la libertad de prensa y expresión”, asevera.

¿Informar para vivir?

Refiere que ninguna noticia vale la pena para arriesgar la vida, “uno va formando sus tiempos, sus modos y formas de hacer periodismo y  debe saber qué información publicar  y las implicaciones que puede acarrearte”.

Para saber qué información es conveniente, indica que “a la larga, los años y la experiencia van transformando al periodista y encendiéndole la luz verde o roja”, importante a la hora de decidir el momento de detenerse.

Estar tras reflectores

Alude en relación a la dificultad de manejarse dentro de la noticia, “hay que saberse organizar bien, con la experiencia en este trabajo del periodismo, yo creo que es importante ser cauteloso con lo que se dice y no andar escribiendo cualquier tontería”.

Por último, opina que a los ciudadanos les queda luchar por el derecho a la libertad de expresión, misma que no debe ser  un derecho particular de periodistas, sino de una sociedad ávida de cambio.


Una verdadera historia de amor

“Hasta que la muerte nos separe, porque nosotros no nos vamos a separar”

Por Chiapanecote

 “Ya pasamos muchos años casados, procreamos a mis hijos y todavía estamos felices porque estamos los dos. Ya estamos grandes, pero Dios nos está dejando vivir”. Son las palabras con que doña Manuela Martínez comienza a contar junto a su esposo , la historia verdadera de 65 años de amor.

Don Manuel Anzueto, que viste pantalón azul, chaleco beige, camisa celeste y gorra, recuerda que fue en 1940 cuando comenzó a pretender a la chica que atendía la refresquería, y no fue hasta después de algunos meses que logró ganarse su cariño. “Cuando a vino a ser el fin de año ya éramos marido y mujer. Y así nos conocimos, y nos casamos el 28 de diciembre de ese año”.

Amarse a la antigua

Anteriormente era muy respetado, no como ahora, comenta doña Manuelita. Su época de novios fue “muy decente, porque pues había mucho respeto, entonces pues sí, él me empezó a hablar, no nos conocimos en bailes, en fiestas, porque yo no bailé, no me gustó”.

Don Manuelito comenta con alegría que vivieron 25 años casados por el civil, después de los cuales se casaron por la iglesia; además, con orgullo comenta que lograron ser dueños de su propia casa a los 10 años de matrimonio, “economizando los centavos”.

-¿Qué es lo más importante o la base para aguantar tanto tiempo viviendo juntos?

-Pues… vivir tranquilo. Que no lo ofendan a uno. Ni él me ofende ni yo lo ofendo. Algo serio que hablemos lo hablamos en palabras, no a gritos, no con pleitos, no nada. Entonces esa es la tranquilidad, a lo mejor por eso aguantamos tanto, ¿no? Porque no tenemos corajes, no tenemos que diga yo, salgo corriendo a la calle a pedir auxilio… no. Es una vida tranquila.

Sentados uno junto al otro en el sofá de la sala de su casa y con la presencia de dos de sus hijas, él, de 88 años y ella de 84, charlan en un tono agradable y con el brillo que en los ojos provoca el recuerdo de toda una vida.

Poquito nieterío

La familia es bastante grande: tuvieron seis hijos, dos mujeres y cuatro varones, de ellos se desprenden 12 nietos: nueve están casados y en total les han dado 23 bisnietos. “De repente vienen dos ó tres nietos con sus hijos, traen de tres, de cuatro, de dos, y bueno, con 3 hijos que vengan ya se hace la gran bulla como de 6, 8 chamaquitos”.

Doña Manuelita, quien luce un vestido plateado, suéter ad hoc con el chaleco de su esposo y algunas joyas de oro, también trae algo de maquillaje y el cabello recogido, y comenta su ilusión por llegar a conocer a algún tataranieto: “todavía voy a poder pero que no me llame a cuentas Dios, porque ahorita ya estamos dispuestos el día que Dios diga, allá vamos…”

También se muestra melancólica al recordar la ausencia de sus padres y hermanos, pero sabe que no está sola. “Le digo a él, pues hasta que la muerte nos separe, porque no nos vamos a separar… pues ya no tengo madre, no tengo padre, ya todos se murieron. Entonces pues ya somos solo los dos, ni él tiene ni yo tengo”.

Don Manuel, dedicado toda su vida a la artesanía, recuerda que cuando tenía 20 años, deseaba vivir hasta los 40, otros 20 años más. “Cuando empezamos a tener nuestros hijos decía yo: ah caray, que Dios nos regale otros 20 años para que los vea yo grandes mis hijos, y no, qué va a ser; llegué a los 60 y seguimos, ahorita ya pasé los 80… y aquí estamos”.

Vivitos y coleando

Sobre su salud, ambos se encuentran en perfectas condiciones, y don Manuel confía en que Dios les ha dado el privilegio de llegar a estas alturas. “Ya ahorita pensamos que con los padecimientos que tenemos, en cualquier momento Dios nos puede llamar a cuentas, estamos vivitos y coleando, vamos p’acá, vamos p’allá, tranquilo verdad, pero ya nos pesan los años, ya no es igual”.


Personajes | Musicos.

                  “Ser marimbista es maravilloso, me emociono y siento la música”

Lleva la marimba en el corazón

Por Equipo editorial de @SoyChiapanecote.

 

Es la sala de un digno representante de la música regional: vivencias retratadas rodean la vista, una silla de madera con costuras y pozol fresco en la mesa, mientras el protagonista de la historia se acerca.

Se trata de Don Manuel, uno de los precursores del instrumento musical por excelencia en Chiapas, capaz de hacer de la baqueta, una varita mágica de tradicionales sonidos.

La música marca su vida, le da sentido, y la marimba guía su inspiración a lo largo de 86 años.

La charla da inicio cuando comenta que desde temprana edad, comparte el gusto  musical con Ricardo Sánchez Solís, ambos integrantes de la “Marimba Orquesta de Seguridad Pública” en el estado.

 “Éramos llamados, cada 15 de septiembre tocábamos en el Palacio, como la marimba oficial de gobierno”, recuerda entre sonrisas.

Dios los hace, y el talento los une.

Ocurre una pequeña pausa en la que su rostro se llena de alegría, y después agrega haber tenido una agrupación con uno de los personajes más sobresalientes en la música del estado.

“Admiro mucho a Zeferino Nandayapa, tuve la oportunidad de tocar con él hace 60 años, teníamos un grupo a la vuelta de San Roque, él era el director”, confiesa.

 De Chiapas al más allá.

Su éxito en la marimba del estado, lo lleva a representar a Chiapas en marcos nacionales, al visitar México, Monterrey, San Luis Potosí, Mazatlán, Guadalajara, Acapulco, Mexicali y Baja California.

Posteriormente, el éxito trasciende más allá de las fronteras, al llevar la música a países como Cuba y Estados Unidos.

En las presentaciones, el gozo de las personas por la marimba era muy marcado: “a los gringos les gustaba mucho, tocaba para ellos, como que les avisaban, lo anunciaban por radio y ahí llegaban a escucharnos”.

Los alegres viajes, como retrata Manuel, estuvieron llenos de experiencias que recuerda muy emocionado.

Con énfasis, relata un accidente aéreo en el que estuvo, “fueron seis horas de vuelo, y de repente dijeron: ahí delante de ustedes, de su asiento, hay un paracaídas, pónganselo… nos iban a aventar al mar”.

Constantemente, el sonido chiapaneco era  requerido en el extranjero: “Fui a Boston a la inauguración de  una fábrica de aviones y después tocaba en los teatros”.

Se codea con los grandes.

Mientras viaja por el país, tiene la dicha de conocer a personalidades del medio: “Pedro Infante, Lola Beltrán, Julio Alemán, los conocí cuando filmaban películas, Silvia Pinal… muchas actrices, Luis Aguilar”.

Muestra una mirada cabizbaja, pero  mantiene una actitud de fortaleza y gusto por lo que hace.

Amor a la música.

Al preguntarle si hay otro género musical entre sus gustos, rápidamente menciona tener muchos discos de marimba, pero que también le laten las rancheras y baladas.

Actualmente, toca independientemente y tiene un grupo llamado “Maderas de mi tierra”, en el que funge como director.

Aplaudido donde se presenta, Don Manuel ha puesto toda una vida en uno de los instrumentos más representativos y característicos del estado.

 

AY SI, HAY SI…

AY SI, HAY SI…

El gentío esta harto totoreco…WTF?

El gentío esta harto totoreco…WTF?

Chiapanecote

'Chiapanecote' es un proyecto colectivo que pretende rescatar el humor chiapaneco o burlarnos de las desgracias que pasan en este estado sureño.

'Chiapanecote: Chistes, no palabras'